Estrategias

Producción ideológica

(Literatura, iconología, ensayo)

Introducción

Hemos tratado marcos donde se desenvuelven redes para gestionar el poder. Ahora vamos a tratar prácticas creativas (producciones ideológicas) que son consecuencia de estrategias publicitarias. La corte-palacio realiza una demanda cada vez mayor de productos suntuarios que son producidos en la corte ciudad. Si separamos los estrictamente artesanales de consumo diario, vemos como aparece una nueva clase de autores (artistas y escritores) que luchan por separarse del artesano.

Los gestores del poder encargan las obras de propaganda monárquica a este nuevo grupo que pretende la autonomía (tomando conciencia de autor) e incluso se coloca al frente de los artesanos (planificando las fiestas y ceremonias de la publicidad monárquica). Todo este mundo de producción se pone en tensión y activa un enorme despliegue de energías creativas en torno a los matrimonios reales de 1615.

En el marco de la fiesta o a través de la ceremonia, en el diseño de un espacio cartografiado desde la sala de danza a la galería de pinturas, desde el espacio del reino al nuevo mundo copernicano, estos creadores de opinión desarrollan una serie de estrategias determinadas que conforman el diseño de los productos dedicados a la publicidad monárquica.

Se trata de una producción ideológica – aunque el término esté maldito -, basada en un fondo de conocimientos común al grupo que forma y conforma la opinión (la monarquía, los gestores del poder que la representan y los publicistas que fabrican las representaciones). Desde los libros de historia a los ocasionales para la venta ambulante, se conforman arquetipos y tipologías; desde el gran cuadro ceremonial a la hoja volante o el cartel pegado en una esquina de la ciudad, se estipulan espacios y simbologías; desde el gran tratado polémico al libelo insultante, la estrategia determina figuras y metáforas. Estudiaremos, como géneros de la opinión, la literatura (la ficción), la iconología (la imagen) y el ensayo[1] (el debate).

El debate es constante (interno al reino entre las diversas facciones cortesanas que luchan por el poder y externo al reino en la competencia simbólica con otras monarquías). La nueva historia nacional – francesa y española -, que surge en esta época, presenta una concepción de la monarquía soberana y una idea del territorio imperial claramente destinada al enfrentamiento, tanto literario como bélico.

Analizaremos, en esta tercera parte del trabajo, esta producción desde el punto de vista de la estrategia publicitaria (temáticas y géneros al servicio de un interés propagandístico), al mismo tiempo que la unión inevitable entre la estrategia personal del autor y la estrategia de producción de un objeto destinado a la publicidad monárquica.

Por lo tanto, encontraremos un cuádruple sentido de la estrategia:

-         Servir al encargo concreto pedido por los gestores del poder y que afecta a un suceso concreto (que se debe justificar, conmemorar, defender o idealizar).

-         Servir los intereses de quien realiza el encargo, realzando su posición dentro de las acciones del poder o el servicio de la monarquía.

-         Enmarcar esta producción dentro de la publicidad monárquica común, pero sirviendo a un ideal de monarquía concreto.

-         Crear un espacio de autonomía del autor afirmando la exigencia creciente de publicistas que el poder monárquico necesita para justificar sus acciones ante una supuesta opinión pública. 

 



[1] La limitación de la opinión al ensayo nos parece absolutamente parcial y amputa toda la publicidad monárquica reduciéndola al grupo estrecho de los letrados teoricistas.

 

Materiales de historia es una web de investigación en ciencias sociales basada en trabajos de José María Perceval