Conclusiones

 

Versión de un ejemplo final en PDF

Version française

No queremos decir que todos los cristianos viejos tuvieran la misma imagen del morisco - eso sería caer en el mismo error de crear un cristiano viejo arquetípico -, ni que la visionaran como una totalidad absoluta excepto en ciertos casos de apologistas partidarios de la extirpación o de la solución final. Pero, en 1609, el fantasma funcionaba a la perfección después de un siglo de construcción. 

Hemos analizado los retales con que se construyó éste monstruo que, finalmente, se deseaba eliminar. La expulsión fue la medida elegida para apartar de la vista lo que repugnaba al mismo tiempo que cortar el nudo gordiano del etnocidio - los partidarios de la asimilación - y el genocidio - los partidarios de la extirpación.

Entre matar 'lo morisco' del morisco o eliminar al morisco mismo, se decidió expulsarlo que era una solución intermedia. Para ello, fue necesario previamente crear una imagen unificadora de la comunidad morisca convertida en un "todos son uno", paso previo para la violencia que finalmente se cometió contra trescientas mil personas concretas. El objeto de este trabajo ha sido exponer los pasos de esa construcción, sus matices, sus prestamos y sus contradicciones.

Esperemos que este análisis sirva en adelante a los especialistas para diferenciar el morisco real, individuo perteneciente a los reinos españoles de origen musulmán, del morisco 'contado' por los cristianos viejos. Es casi imposible estudiar al uno sin el otro pero hay que saber, siempre, que se trata de dos objetos de estudio. Si esto no ha quedado claro, aparte de ser inútil esta tesis, considero humilde y anacronicamente que los especialistas seguirán estudiando a la comunidad morisca del mismo modo que los estudiosos del judaísmo lo harían, en una hipotética Europa donde Hitler hubiera ganado la guerra, visitando amablemente el museo que pensaba reunir en Praga después de su victoria. !Quién no encontraría la medida ponderada, razonable o, cuando menos, inevitable¡ !Quién no se rebelaría contra esta injusticia cayendo en la estéril discusión sobre la maldad o bondad de los afectados¡

El problema no es saber si los moriscos eran o no eran algo concreto ya que es difícil calibrar una suma de individuos a menos que se crea en el espíritu de los pueblos y otras ideas perversas. Aquí no hemos hecho historia de los moriscos sino de los cristianos viejos y su idea sobre los moriscos, configurada como una bola de nieve durante un siglo de caída desde que se acordó eliminar el estatuto de mudéjares hasta que se decidió expulsarlos en 1609.