Introducción a la Historia General de la Comunicación

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Los grupos humanos se establecen en comunidad en y a través de la comunicación (estableciendo redes de comunicación cada vez más extensas, complejas e instantáneas). 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La intención de la historia general de la comunicación es cambiar el paradigma de la historia como asignatura para explicar el pasado, y convertirla en una disciplina científica para descubrir los fundamentos sobre los que se asienta el presente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La historia de la comunicación no es sólo una historia de soportes, códigos o productos sino ante todo de prácticas sociales con esos soportes, códigos y productos que afectan a la vida cotidiana de los miembros de una sociedad (y a las relaciones que mantienen internamente y con otras sociedades).

 

 

 

 

 

 

 

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Introducción a la teoría y metodología de la historia de la comunicación.

Relación con las otras ciencias sociales; conceptos y conocimientos de los sistemas, prácticas, comportamientos y registros de la memoria; una explicación que rompe con la linealidad de la historia (teleología), el androcentrismo y el eurocentrismo.

 

En primer lugar, analizaremos el por qué de esta asignatura y su necesaria imbricación en los estudios de periodismo.  La historia general de la comunicación pretende mostrar, a través del recorrido histórico de la humanidad, como los grupos humanos se establecen en comunidad en y a través de la comunicación (estableciendo redes de comunicación cada vez más extensas, complejas e instantáneas). Asimismo, procede a una reelaboración de la memoria histórica en función de los intereses de un profesional de la comunicación.

¿Qué pasa con un periodista o un científico social que no tiene en cuenta la historia y no adopta una visión crítica frente a  la realidad?

1.       Caída en un humanismo retórico implícito (la asincronía – presentismo - del nuevo periodismo que eleva a universales nuestras categorías liberales occidentales).

2.       Caída en tópicos y lugares comunes universales (“siempre ha habido ricos y pobres”).

3.       Caída en un historicismo simplista (“la culpa es de la historia y nada puede cambiar el sino de los pueblos”)

4.       Xenofobia disimulada ante los conflictos de otros pueblos (“No hay manera de que se arreglen”)

5.       Racismo ingenuo o xenofilia (“Mejor que sigan como están sin contaminarse con nuestras costumbres”)

6.       Caída en arquetipos familiares o paternalistas (“son como niños”, “son débiles y deben ser protegidos – femeninos”, “el que más grita es el que más razón lleva”...)

La intención de la historia general de la comunicación es cambiar el paradigma de la historia como asignatura para explicar el pasado, y convertirla en una disciplina científica para descubrir los fundamentos sobre los que se asienta el presente: concienciar al profesional periodista de que la materia informativa con la que trabaja está situada en un espacio y un tiempo concreto (marco espacio-temporal) y asumir esta conciencia espacio-temporal de la noticia mediante una serie de trabajos prácticos.

En este sentido profesional de la materia, se destaca la especificidad de la Historia de la comunicación en relación con otras ciencias sociales. Su intención es transformarse en una herramienta para el profesional (del periodismo, de la comunicación audiovisual o de la publicidad) y proporcionarle una serie de claves para entender y transformar la realidad; para elaborar y comprender la noticia, para contrastar las fuentes, datos y testimonios como materia prima de la información  (situarlos espacio-temporalmente); para desenmascarar, en última instancia, los aprioris (arquetipos y topos) creados y determinantes sobre la actualidad.

La comunicación no es sólo transmisión de información (positivismo), ni es únicamente la aplicación de un código (semiología sincronista), incluso no es tampoco el producto de la utilización de un medio (desde las cuerdas vocales al cd que podríamos interpretar en un Mcluhanismo vulgar). Entendemos comunicación como todo aquello que nos hace sentirnos en comunidad y el estudio de la historia de la comunicación como el análisis de los sistemas de relaciones sociales, prácticas y comportamientos que se han sucedido a lo largo de los tiempos.

Aplicamos la noción de sistema a un  todo social coherente, conformado por múltiples redes de comunicación entre sus miembros  y a la afirmación de su identidad como grupo que, en algunos, se traduce en una tendencia a la expansión constante. Su límite se encuentra en el choque con otros sistemas o en las propias contradicciones internas que conlleva su expansión. Los sistemas no son algo inmóvil sino dinámico, cambiante y vivo.

Los miembros que componen los distintos sistemas realizan prácticas con los diversos soportes o medios de comunicación que poseen (desde el primigenio gestual-oral al más sofisticado tecnológicamente).  Los soportes son utilizados como un medio para registrar, conservar y difundir en el espacio y a través del tiempo (conducir, amplificar, trasladar, modular e incluso transformar) a la noticia, una herramienta que es utilizada en doble dirección del productor al usuario. El alcance de la expansión guarda relación con los soportes que, a su vez, determinan un cambio en las prácticas sociales lo que provoca, finalmente, un cambio general de la sociedad.

Las prácticas son las maneras diferentes de usar cualquier herramienta de comunicación o soporte al mismo tiempo que son una nueva forma de relacionarse socialmente gracias a este soporte. Las prácticas forman una madeja de actitudes, gestos y comportamientos que conforman una red de comunicación. Estas prácticas dependen de las habilidades, competencias y destrezas de los diferentes componentes del sistema (al manejar los soportes) y determinan su situación social y de poder dentro del grupo. La historia de la comunicación no es sólo una historia de soportes, códigos o productos sino ante todo de prácticas sociales con esos soportes, códigos y productos que afectan a la vida cotidiana de los miembros de una sociedad (y a las relaciones que mantienen internamente y con otras sociedades).

Los comportamientos de cada uno de los miembros de la comunidad se manifiestan en las formas de uso y las actitudes que muestran cotidianamente, cómo expresan y transmiten sus mensajes, cómo utilizan los soportes para la búsqueda de las satisfacciones individuales, el control del territorio, el placer y la afirmación del status dentro del grupo.  

Los soportes son los medios utilizados para transmitir, modular, reelaborar y distribuir la información a través de las redes de comunicación. Unos se basan en lo oral / gestual (gritos, trompetas, altavoces...), la imagen (iconos, signos, figuras), la escritura (manuscrito, impreso, digitalizado), el oído (telégrafo, teléfono, radio), la vista (fotografía, cine mudo), el tacto (teclado, ratón), Audiovisual (cine sonoro, televisión), o Audiovisual táctil y oral (multimedia). Los soportes o medios no son neutros ya que transforman y determinan el mensaje que transmiten. Los medios articulan lo noticiable que responde a acontecimientos destacables (para una familia, un grupo o una sociedad) ya sean fruto del azar, programados o cíclicos (provenientes de un ritual agrario, religioso o de estado).

Finalmente, toda sociedad o sistema dispone de una serie de registros de la memoria donde selecciona, guarda, elimina, escoge, resume... el recuerdo que necesita para la construcción de su identidad como comunidad y para la legitimidad que se atribuye el grupo que gestiona el poder (adecuación de la realidad y los acontecimientos sucedidos al ideal de sociedad que se plantea el grupo que controla la información y la construcción de la memoria).  Posteriormente, cada persona adapta (y se adapta) su memoria presente para su estrategia personal este conjunto de registros de la memoria colectiva.

Precisamente, este último aspecto nos debe prevenir y ser atentos a las trampas que muchas ‘historias’ nos plantean como justificación de la actuación y del poder que detentan determinados grupos dentro del sistema.

Tres tipos de historia a superar (androcéntrica, teleológica, eurocéntrica) :

Androcéntrica: aquella historia que sitúa al varón adulto occidental, productivo y propietario (que conforma el arquetipo viril) en el culmen de la civilización. En realidad, se trata de una suma de las dos visiones históricas anteriores concediendo un protagonista al sujeto de la historia. Esta imagen se impone internamente en las sociedades como un modelo a seguir (tanto por hombres como por mujeres de esa sociedad) y un límite que no debe traspasar.

Teleológica: aquella historia que nos sitúa en el culmen de la civilización relacionada con el Logos (mito del progreso). Una visión del pasado que reduce la historia a un continuum, una sucesión de acontecimientos situados en un Time Line (esta explicación racionalista llamada ‘anglosajona’ de la historia) que supone una continuidad sin fisuras de la especie humana donde cada periodo recoge las aportaciones del anterior. Esta explicación, basada en mitos de la evolución darwinianos, dio consistencia a visiones de la  historia (y del fin de la historia) de los socialismos utópicos, del marxismo pero también de los totalitarismos nazi-fascistas, de las visiones tecnocráticas o de los radicalismos conservadores actuales.

Eurocéntrica: aquella historia que sitúa Europa (la civilización occidental en el cúlmen de la civilización. Esta visión, construida sobre las bases de la historia tradicional judeo-cristiana, atribuye una misión especial a la comunidad euro-occidental de civilizar el mundo (o actualmente de extender los beneficios de la democracia) ya que, fuera de su  forma de entender la cultura, no existe civilización como tal.

Las tres historias crean unas fronteras intelectuales que, al primar lo nuevo, lo occidental y lo masculino, rechazan ‘lo viejo’ (elementos caducos de la historia considerada como estudio del pasado), ‘lo salvaje’ (elementos extraoccidentales e irracionales) y ‘lo femenino/infantil’ (elementos rechazables por débiles y opuestos a la voluntad de dominio, elementos que deben quedar en la calidad de protegidos). Todos estos aspectos caen en dominios de antropólogos, etnólogos, psicólogos y sociólogos como categorías pervertidas del buen camino hacia un futuro mejor. Estos tres tipos de historia (teleológica, eurocéntrica y androcéntrica) no son diferentes sino que se complementan en un modelo común que intentaremos superar a lo largo del estudio.

Fundamentalmente, la historia de la comunicación es una asignatura práctica: sitúa al profesionalde la comunicación frente a la noticia y lo conciencia de su propia actuación (producción). Haremos una historia de lo noticiable (entre todos los acontecimientos de la naturaleza y la sociedad aquello que se selecciona para constituir la mercancía de la comunicación), de los soportes que se utilizan y de las prácticas que conforman las redes de comunicación.

Hemos dicho que la comunicación se realiza a través de prácticas sociales concretas que se apoyan en los soportes de la comunicación (de la comunicación oral-gestual y la escritura al audiovisual y al multimedia). Incluimos la definición semántica de comunicación (evolución de la palabra desde la comunión de los miembros del grupo – definición comunitaria - al multimedia –definición individualista de uso -) y la definición semiótica de Comunicación: la colusión entre un código (aceptado por las partes que se comunican) y unas estrategias personales (interpretación y utilización del código) que utilizan unos soportes determinados históricamente. Definición de la comunicación en la historia de las mentalidades: Comunicación es contar historias e interpretar la historia (incluida la actualidad).

Por lo tanto, Comunicación – en la Historia General de la Comunicación - no es sólo transmisión de información (reduccionismo sincrónico semiológico  limitado a emisores y receptores de mensajes) sino todo aquello (comunión entre los miembros, aceptación de códigos, juego de estrategias, intercambio de imágenes) que da sentido a la creación de una comunidad concreta (definición social). La organización social necesita la comunicación para Conservar las condiciones de funcionamiento de la sociedad, dar sentido de unidad y comunidad a esa sociedad solucionando sus contradicciones internas, Reproducir las condiciones sociales a través de la educación que soluciona los conflictos internos de esa sociedad.

La historia general de la comunicación subsume las aportaciones de las diferentes ciencias sociales. La historia de la comunicación es una historia pluridisciplinar: historia en primer lugar de la ciencia y la técnica (para describir los soportes de la comunicación), geografía (movimientos de población y redes de comunicación), historia del arte y la imagen (formas simbólicas e icónicas de la comunicación), historia económica (relaciones comerciales y precio de la información), historia política (control de la información y gestión de los recursos económicos y simbólicos)...

En cualquier periodo de la historia de la humanidad se acumulan y expresan la capacidad humana de comunicación y formas para organizar las relaciones sociales. Fundamentos que perviven hoy en los rasgos básicos del ser humano y en forma de restos materiales, arquitectónicos y tecnológicos que marcan el espacio en el que vivimos y los objetos e instrumentos que utilizamos, y en instituciones y símbolos que definen redes de relaciones de comunicación interpersonales y entre los colectivos, afectan a los sentimientos y pensamientos y orientan las actuaciones de acuerdo con determinados sistemas de valores y normas de comportamiento.

Materiales de historia es una web de investigación en ciencias sociales basada en trabajos de José María Perceval